COMBATIENDO LA ENSEÑANZA SOBRE LAS MALDICIONES GENERACIONALES
Enseñanza sobre las maldiciones generacionales
Hoy existe una corriente teológica que afirma que todo creyente cristiano debe preocuparse por romper las posibles maldiciones generacionales que acarrea. La idea central de la enseñanza es que mucha gente, aunque ya sea creyente en Cristo, y eso por bastante tiempo, lleva maldiciones por culpa de los pecados de sus padres, abuelos, bisabuelos, etcétera.
Si uno repite conductas pecaminosas de sus padres, se dice que tal persona está bajo una maldición generacional, la cual hay que romper.
El problema con todo esto es que confunde la influencia de los padres y medio ambiente con maldición generacional e interpreta mal las escrituras bíblicas sobre los temas del pecado, las maldiciones y la salvación en Cristo.
Estas son las ideas centrales de la enseñanza sobre las “maldiciones generacionales”
La expresión maldición generacional no existe en la Biblia es un término inventado. La doctrina nace de la interpretación que se hace de Éxodo 20: 3-6, en la declaración de los Diez Mandamientos.
No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que está arriba en los cielos, ni en las aguas debajo de la tierra.
No te inclinaras a ellas, ni las honraras; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, que me aman y guardan mis mandamientos. -Éxodo 20:4-6. La Santa Biblia-
Algunas de las oraciones que hacen los promotores de esta enseñanza
Ellos dicen que para ser liberados de una maldición generacional uno tiene que indagare investigar su genealogía y tratar de descubrir cuáles fueron los pecados graves cometido por sus ancestros, ya que uno deberá pedir perdón por esos pecados como si fueran suyos.
De esta forma se liberan de dichas maldiciones:
1. “como hijo de Dios, aquí y ahora rechazo y me deshago de todos los pecados de mi antepasados.”
2. “Cancelo toda actividad demoníaca que me asido pasada por mis ancestros.”
3. “Mando que todo espíritu familiar que está dentro de mi o alrededor mío que se valla al abismo y que se quede ahí hasta el día del juicio.”
Refutación de la enseñanza “Maldiciones Generacionales”
Las enseñanza de las maldiciones generacionales tiene muchos seguidores en este tiempo, sin embargo es una falsa enseñanza que se puede refutar bíblicamente y sin mayor dificultad.
Veamos detenidamente el pasaje de Éxodo:
No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que está arriba en los cielos, ni en las aguas debajo de la tierra.
No te inclinaras a ellas, ni las honraras; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, que me aman y guardan mis mandamientos. –Éxodo 20:4-6. La Santa Biblia-
1. Énfasis en lo negativo: el enfoque está en que Dios visita la maldad de los padres sobre los hijos….
- No dice que es una maldición
- La consecuencia está en los padres sobre los hijos que le aborrecen. (El padre que sirve a Cristo, ama al Señor por ende esta palabra no es para el Cristiano.)
- Aspecto positivo del texto: Dios entrega su amor misericordioso sobre los que guardan su palabra, sobre mil generaciones (incluye al hermano que con esfuerzo, aciertos y errores sigue al Señor)
2. En todo el pasaje no aparece la palabra maldición. En todo el pasaje no aparece la palabra maldición. La palabra hebrea QUQLAL, que es traducida como maldición en -Deuteronomio. 28:15 La Santa Biblia-. y en otros lugares de Antiguo Testamento, ¡no aparece ni una sola vez en el libro de Éxodo!
3. Dios advierte contra el pecado de idolatría. Dios quería hacerle entender que una cultura idolátrica tendría un impacto terrible sobre su descendencia. La influencia del padre idolatra y la imitación del hijo desencadenaría el castigo de Dios.
4. Desconocimiento del carácter de Dios. Dios no está diciendo si ustedes pecan, pase lo que pase me voy a desquitar con sus hijos y nietos. El Señor no es así. Clemente y misericordioso es Jehová, lento para la ira, y grande en misericordia. –Salmos 145:8. La Santa Biblia-.
La interpretación correcta es que Dios castiga a quienes le aborrecen y perseveran en el pecado.
Refutación en cuanto a las oraciones que se utilizan para ser liberados de dichas maldiciones:
1. “como hijo de Dios, aquí y ahora rechazo y me deshago de todos los pecados de mi antepasados.”
2. “Cancelo toda actividad demoníaca que me asido pasada por mis ancestros.”
3. “Mando que todo espíritu familiar que está dentro de mi o alrededor mío que se valla al abismo y que se quede ahí hasta el día del juicio.”
1. Tú no eres el dueño, ni tampoco el responsable por los pecados de tus padres y ancestros.
2. Ningún demonio habita dentro de un hijo de Dios. …porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. -1 Juan 4:4. La Santa Biblia-
3. Tú no tienes autoridad para enviar demonios al abismo. Eso lo hará Dios. Jesús en la tierra envió demonios a los cerdos y no al abismo. Marcos 5:13. –La Santa Biblia-
Las uvas agrias de Ezequiel y Jeremías:
-Ezequiel 18:1-20. La Santa Biblia-.
Los judíos en Babilonia, en cautiverio citaban un refrán conocido en Israel que reflejaba su sentido de las “maldiciones generacionales.” Decían que los padres comieron uvas agrias, y a los hijos se le destemplaron los dientes. Con eso lo que en verdad decían era: los padres pecaron y los hijos son castigados por el pecado de su padre o reciben su consecuencia.
El profeta Ezequiel guiado por Dios dice: que nunca más se usara este refrán en Israel porque es una falsa enseñanza sobre el carácter de Dios. –Ezequiel 18:3. La Santa Biblia-.
Ezequiel da un ejemplo de tres generaciones y claramente nos muestra que no se transmite la maldición de generación a generación.
Todo el que peque, merece la muerte, pero ningún hijo cargara con la culpa de su padre, ningún padre con la del hijo: al justo se le pagara con justicia y al malvado se le pagara con maldad. –Ezequiel 18:20. La Santa Biblia-.
No se dará muerte a los padres por la culpa de sus hijos, ni se dará muerte a los hijos por la culpa de sus padres. Cada uno morirá por su propio pecado. –Deuteronomio 24:16. La Santa Biblia-.
Jeremías también exhorta en contra de esto: En aquellos días no se dirá más: los padres comieron las uvas agrias y los dientes de los hijos tienen la dentera. –Jeremías 31:29. La Santa Biblia-.
El pueblo no entendía que no debía citarse ese refrán, como toda falsa doctrina tiene un aspecto de atracción por eso la mayoría creía en esta herejía.
Veamos que dice el Nuevo Testamento sobre esto:
En los tiempos de Jesús, aun se creía en esto. Cristo tampoco lo defiende. –San Juan 9:13. La Santa Biblia.-
Al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿Quién peco, este o sus padres, para que haya nacido ciego?
Respondió Jesús: no es que peco este, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.
Aunque existía todavía la creencia en alguna suerte de “maldiciones generacionales” en aquel tiempo, Cristo no abalo tales ideas en absoluto.
Conclusiones
La enseñanza de las maldiciones generacionales esencialmente dice que lo que uno necesita para ser esencialmente salvo es “Cristo y ALGO MÁS”. Los judaizantes decían que se necesitaban a Cristo MÁS la circuncisión. Hoy en día, la enseñanza es que hay que tener a Cristo MÁS una liberación de demonios y maldiciones generacionales por manos de algún experto en el arte de expulsar estas fantasías anti bíblicas.
Es una afrenta a la verdad de la absoluta suficiencia de Cristo y su sacrificio en la cruz. Observe lo que el Nuevo Testamento nos enseña sobre los efectos de la obra de Cristo en la cruz y las bendiciones que reciben los que confían en El.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la y de la muerte. –Romanos 8:1-2. La Santa Biblia-.
De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre: no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa. –Gálatas 3:24-29. La Santa Biblia-.
Con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre. El perdón de pecados. –Colosenses 1:12-14. La Santa Biblia-.
Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en el habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. –Colosenses 2:8-10. La Santa Biblia-.
Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. –San Juan 8:36. La Santa Biblia-.
Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito esta: maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: el justo por la fe vivirá; y la ley no es de fe, sino que dice el que hiciere estas cosas vivirá por ellas. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hechos por nosotros maldición (porque está escrito: maldito todo el que es colgado en un madero). –Gálatas 3:10-13. La Santa Biblia-.
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. – 2 Corintios 5:17. La Santa Biblia-.
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. – 1 Juan 4:4. La Santa Biblia-.
En Cristo esta toda nuestra salvación. No es necesario creer en Cristo, y además de eso, buscar algún exorcista moderno para romper supuestas maldiciones generacionales que aun rigen la vida. Eso sería poner al moderno exorcista al mismo nivel o quizás en un nivel mayor que el de Cristo.
Hay bendiciones sobre la cabeza del justo; ...-Proverbios 10:6. La Santa Biblia-.
Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libre. –San Juan 8:32. La Santa Biblia-.
Licenciado en Teología, José María González.
Extracto y adaptación de un escrito del profesor Jaime Mazurek en 2009, en Buenos Aires, Argentina, cursando un módulo de licenciatura, en ISUM.